El monje Esteban, representante del departamento de relaciones exteriores del Patriarcado de Moscú, con una carga de ayuda humanitaria para Siria.

El primer ministro sirio, Imad Khamis, expresó su agradecimiento a los creyentes rusos en nombre del Gobierno y de todo el pueblo de Siria por la ayuda humanitaria brindada.

Poco antes llegó a Siria una delegación encabezada por el monje Esteban [Igúmnov], representante del departamento de relaciones exteriores del Patriarcado de Moscú, que acompaña una carga de 77 toneladas destinada a los habitantes de Alepo y Damasco.

El político destacó además el aporte de las comunidades cristiana y musulmana en Siria en la reconstrucción del país.

Por su parte el padre Esteban aseguró que las relaciones bilaterales entre Rusia y Siria deben fortalecerse con obras de caridad y buenas acciones.

Parte de la ayuda humanitaria que llegó a Siria está destinada a los hijos de los militares caídos que viven en los orfanatos sirios.

El jerarca de la Iglesia Evangelista de Rusia, Serguéi Riajovski, recordó que “muchos países y políticos” prometieron brindar ayuda a Siria, pero no lo han hecho, a diferencia de Rusia.

La delegación rusa está integrada por miembros de diferentes iglesias cristianas y por altos representantes musulmanes.